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YO Cocinero, bartender, empresario y creador gastronómico

Nací el 16 de octubre de 1980 en Las Heras, Santa Cruz, una tierra dura, de viento, esfuerzo y oportunidades que muchas veces hay que salir a buscar. Y, sin embargo, es también la tierra que elegí para crecer, trabajar, crear y construir mi historia.
Soy cocinero profesional, bartender, caramelero, comerciante y empresario gastronómico, pero por sobre todas las cosas soy un hombre profundamente ligado a su familia, a sus raíces y a su pueblo.
Soy hijo de Domingo Faustino Fernández, nacido y criado en Las Heras, y de Ángela Ansin, nacida en Puerto Deseado, Santa Cruz.
Tengo dos hermanas que son parte fundamental de mi historia: Raquel, mi hermana mayor, y María Victoria, la menor. Y soy padre de tres hijos: Abril, Faustino y Shopie, quienes forman una parte esencial de mi vida y de todo lo que construyo.
Mis raíces también hablan de inmigración, sacrificio y trabajo. Soy descendiente de abuelos españoles e italianos. Por la familia paterna, mis abuelos fueron Don Faustino Fernández y Catalina Crespo; por la rama materna, José Ansin y Raquel Silvi.
De ellos, y de las generaciones que los precedieron, seguramente heredé algo que con el tiempo se convirtió en una manera de vivir: trabajar, insistir y no tenerle miedo a empezar de nuevo.
EL OFICIO
En 2005 me gradué en Gastronomía, dando forma profesional a una vocación que ya venía construyéndose.
Tuve la oportunidad de formarme bajo la mentoría del chef catalán Joan Coll, quien tuvo una influencia decisiva en mi manera de entender la cocina.
De él aprendí que cocinar no es solamente preparar un plato. Es conocer la técnica, respetar el producto, entender la tradición y, al mismo tiempo, tener la libertad de crear.
Esa mirada terminó convirtiéndose en una parte fundamental de mi identidad profesional.
Pero la gastronomía no fue el único camino.
Antes de tener mi propio lugar hubo mucho trabajo detrás: decenas de eventos, funciones, trabajos, emprendimientos, proyectos y negocios. Hubo momentos buenos y otros mucho más difíciles. Hubo que aprender, equivocarse, volver a empezar y seguir adelante.
Porque antes de tener un restaurante, tuve que construir el camino que me permitiera llegar hasta él.
LADRAN SANCHO
En 2017 llegó uno de los momentos más importantes de mi historia: nació Ladran Sancho.
No fue simplemente abrir un restaurante.
Fue concretar una idea, un sueño y muchos años de trabajo.
Así nació Ladran Sancho Resto Urbano, mi primera gran joyita gastronómica, el lugar que durante mucho tiempo había imaginado y que finalmente pude convertir en realidad.
Ladran Sancho fue creciendo, transformándose y tomando su propia identidad. Y detrás de cada cambio hubo una búsqueda: crear un espacio diferente, donde la gastronomía, la atención, la cultura y la identidad de nuestra tierra pudieran encontrarse.
Con el tiempo, aquel primer proyecto fue dando lugar a nuevos espacios y nuevas ideas.
Y así fueron apareciendo otros sueños: El Almacén de Sancho, Sancho Eventos, Barraca El Sol, Amigos del Asado y María Chucena Sabores de Autor.
Cada uno tiene su propia personalidad, pero todos forman parte de una misma historia.
LAS HERAS
Podría haber elegido otros lugares.
Podría haber buscado desarrollar mis proyectos en ciudades más grandes, donde quizás las oportunidades fueran diferentes.
Pero elegí quedarme.
Elegí Las Heras.
Y eso también forma parte de mi identidad.
Las Heras es una tierra difícil. Una tierra de viento, distancias, obstáculos y desafíos. Pero también es una tierra de gente trabajadora, de historias, de familias y de posibilidades.
Para mí, las dificultades nunca fueron una razón suficiente para abandonar un sueño.
Al contrario.
Muchas veces fueron el motivo para seguir buscando nuevas formas de crecer.
Hoy sigo apostando a esta tierra que me vio nacer.
Sigo cocinando, creando, emprendiendo y desarrollando nuevos proyectos.
Sigo creyendo que desde un lugar como Las Heras también se puede hacer gastronomía de calidad, generar experiencias, crear empresas y construir una identidad propia.
LO QUE VIENE
Después de tantos años entendí que mi historia no se trata solamente de restaurantes.
Se trata de personas, familia, trabajo, gastronomía, identidad y sueños.
Se trata de haber empezado desde abajo, de haber aprendido de cada experiencia y de haber convertido cada proyecto en una parte de mi camino.
Hoy miro hacia atrás y veo todo lo que hubo que atravesar para llegar hasta acá.
Y cuando miro hacia adelante, todavía quedan muchos proyectos por hacer.
Porque si algo aprendí en este camino es que tener un lugar propio no significa haber llegado al final. Significa tener un lugar desde donde seguir soñando.
Soy Domingo Faustino Fernández.
Nací en Las Heras.
Soy cocinero, bartender, empresario y creador gastronómico.
Soy hijo, hermano y padre.
Soy descendiente de inmigrantes que llegaron con trabajo y sueños.
Y, sobre todo, soy alguien que decidió apostar por su tierra y construir su propio camino.
Esta es mi historia.
Y todavía se sigue escribiendo.
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